| IMC | CLASIFICACIÓN |
| Menos de 18,5 | Peso insuficiente |
| 18,5 - 24,9 | Peso normal |
| 25 - 29,9 | Sobrepeso |
| 30 - 34,9 | Obesidad grado I |
| 35 - 39,9 | Obesidad grado II |
| Más de 40 | Obesidad Mórbida |

Los ácidos grasos omega-3 EPA y DHA presentan una serie de beneficios para la salud cardiovascular, reconocidos por las autoridades de nutrición y salud de todo el mundo.
Hace tiempo se observó que ciertas poblaciones con elevados consumos de pescado, como la esquimal y la japonesa, presentaban una incidencia de muertes por enfermedades cardiovasculares muy baja. Hoy se sabe que los responsables de estos beneficios son los dos omega-3 de cadena larga presentes en la grasa del pescado: el EPA y el DHA.
El panel de expertos de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria establece que la ingesta de EPA y DHA contribuye al mantenimiento de los niveles de presión sanguínea y triglicéridos en sangre favoreciendo la circulación y el mantenimiento de la función cardíaca normal, dentro de un estilo de vida saludable que incluya una dieta variada y equilibrada.
El DHA es un omega-3 que, además de ser beneficioso para la salud del corazón, se encuentra formando parte de las membranas celulares del sistema nervioso y de la retina. El DHA desempeña un papel estructural en estos órganos y también funcional, ya que su consumo está científicamente relacionado con el buen funcionamiento del cerebro y de la vista.
Al formar parte de estos dos órganos tan importantes se piensa que el aporte de DHA podría ser imprescindible en las primeras etapas de la vida para el correcto desarrollo del cerebro y de la vista del bebé y del niño.
Las recomendaciones de ingestas diarias de DHA establecidas por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria reconocen su papel en la dieta y no sólo se dirigen a la población adulta sino también a grupos específicos de población para los que la ingesta de DHA podría ser vital, como las mujeres embarazadas y en período de lactancia y los niños pequeños.
La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria, con el consenso científico y médico de Europa, recomienda las siguientes ingestas diarias de omega-3 de cadena larga:
El consumo de 3 o 4 raciones de pescado a la semana en adultos y 1-2 raciones en el niño son suficientes para cubrir la recomendación diaria de omega-3 semanal.
Los cardiosaludables omega 3 EPA y DHA son fabricados por las algas microscópicas y el fitoplancton de los mares.
El consumidor los obtiene a través de la cadena alimentaria gracias al consumo de pescado y marisco.
Los omega-3 EPA y DHA son grasas que permanecen líquidas a bajas temperaturas por lo que su presencia en los peces es imprescindible para que estos puedan subsistir en las frías aguas de los mares y océanos. De hecho los pescados de aguas frías, como la merluza, son porcentualmente más ricos en ácidos grasos omega-3 EPA y DHA que otros pescados de aguas más cálidas.
Todos los pescados y los productos del mar son una fuente natural única rica en omega-3 EPA y DHA: pescado azul, pescado blanco, cefalópodos, crustáceos, ….
Los pescados blancos presentan la ventaja de que son bajos en grasa y aportan importantes cantidades de omega-3. Sólo 100 g de merluza aportan más del 100% de las necesidades diarias de omega-3 EPA y DHA.
La leche materna también contiene DHA siendo para el bebé el alimento natural fuente de este omega-3.
Los omega-3 son un componente beneficioso de la grasa de algunos alimentos.
No todos los omega-3 son iguales ni tienen los mismos beneficios para la salud.
Los principales omega-3 de los alimentos son:
- Omega 3 de cadena larga (EPA y DHA)*
- Omega 3 de cadena corta (ALA)*
Los omega 3 de cadena larga EPA y DHA poseen efectos beneficiosos para la salud cardiovascular. Son exclusivamente de origen marino y su fuente principal es el pescado y marisco.
El ácido α-linolénico ALA es un omega-3 esencial de cadena corta que se encuentra en aceites vegetales.
El cuerpo humano puede sintetizar EPA y DHA a partir de ALA, pero esta conversión se estima muy poco eficiente (entre el 8-12% para el EPA y <1% para el DHA) y es por ello por lo que se recomienda incorporar EPA y DHA en la dieta a partir de las fuentes que los contienen naturalmente, como los pescados y los productos del mar.
Las dos son correctas pero existe una diferencia y es que cada uno de estos alimentos contiene un tipo de omega-3 distinto.
Ciertos aceite vegetales como soja o colza poseen un tipo de omega-3 esencial de cadena corta denominado alfa-linolénico.
El pescado y los productos de origen marino como los mariscos y las algas sin embargo son ricos en unos omega-3 de cadena larga llamados EPA y DHA. El EPA y el DHA son los omega-3 beneficiosos para la salud cardiovascular responsables de los beneficios para el corazón asociados al consumo de pescado.
Sí y además en cantidades suficientes para cubrir la recomendación diaria. Es una de las ventajas nutricionales que presenta la merluza y el pescado blanco en general: es bajo en grasa y por lo tanto de los pescados que menos calorías aportan, y esta poca grasa además es rica en ácidos grasos omega 3 EPA y DHA que son buenos para nuestro corazón.
Por ejemplo 100 g de merluza Pescanova te aportan sólo entre 80-90 kcal y más del 100% de tus necesidades de omega 3 EPA y DHA diarias.


Para ayudaros a la selección de alimentos a incluir en una dieta sana y equilibrada estamos incorporando en nuestros envases el sistema de presentación nutricional de acuerdo a las CDOs, Cantidades Diarias Orientativas de nutrientes que necesita una persona adulta en un día.
La ventaja de este sistema es que informa de forma clara y concisa acerca de la cantidad de nutrientes y energía que aporta una ración del alimento y por lo tanto sirve como apoyo práctico para seleccionar alimentos para formar parte de una dieta variada y equilibrada.
El sistema incluye unos iconos azules gráficos en los frontales de los envases en donde se visualiza de forma muy sencilla los % de energía y nutrientes principales que te aporta una ración de alimento y se complementa con una tabla más detallada en la parte posterior del envase donde se puede comprobar la cantidad completa de nutrientes por 100 g y por ración.
De este modo puedes conocer de forma más sencilla qué estás comprando, los nutrientes que te aporta cada alimento respecto a las necesidades diarias, puedes contar mejor las kilocalorías y también puedes controlar la ingesta de determinados nutrientes.
Ciertas vitaminas como las del grupo B, presentes en el pescado, son hidrosolubles y por lo tanto se pueden perder al cocinar porque son arrastradas en las aguas de cocción. Para evitar estás pérdidas vitamínicas se puede cocinar el pescado al vapor o también guisado o con salsas, ya que de este modo recuperamos las vitaminas en la salsa. También es conveniente no cocinar a muy elevadas temperaturas o si se hace que sea durante muy poco tiempo ya que el exceso de calor durante un tiempo prolongado también puede afectar a la estructuras de las vitaminas. Recuerda que 5 minutos de cocción y 2 o 3 de fritura son suficientes para conseguir que el pescado esté en su punto.
Por supuesto. La congelación es un proceso de conservación que permite alargar la vida útil de los alimentos manteniendo su sabor, color y textura y todos sus componentes nutricionales.
En Pescanova se utilizan las tecnologías más avanzadas de ultracongelación que consiguen que el proceso de congelado se realice a gran velocidad en muy poco tiempo con lo que los alimentos alcanzan temperaturas entre -20ºC y -30ºC rápidamente conservando así intactas todas sus propiedades naturales.
Una vez que el alimento está ya congelado es muy importante mantener siempre la cadena de frío para asegurar que el alimento congelado se conserva por debajo de -18ºC sin perder temperatura.
A nivel industrial se realiza una tecnología de congelación denominada ultracongelación. Este proceso presenta la particularidad de que combina muy bajas temperaturas con técnicas de distribución de frío que hacen que el proceso de congelado sea muy rápido. Los alimentos alcanzan temperaturas de -20ºC y -30ºC muy rápidamente. Esta rápida congelación evita la formación de cristales con lo que se mantienen intactas las propiedades naturales del alimento.
Si la temperatura de los equipos de congelación no es suficientemente fría (-40 ºc) y el proceso de congelado lento se forman cristales grandes que rompen la estructura original del alimento en perjuicio de su textura y su calidad.
Los congeladores domésticos no alcanzan las bajas temperaturas de la ultracongelación industrial ni poseen técnicas de distribución de frío, es por ello por lo que el proceso de congelado puede demorarse muchas horas o incluso días dependiendo del tamaño del alimento a congelar.
Con un alimento ultracongelado tenemos la seguridad al 100% de que el proceso ha sido realizado muy rápidamente, en poco tiempo, y por lo tanto el alimento conserva todas sus propiedades naturales.
Hay que recordar que es muy importante mantener el alimento ya congelado por debajo de -18ºC respetando siempre la cadena de frío para evitar pérdidas de temperatura que afecten a la calidad del mismo.
Todos los pescados y los productos del mar son una fuente natural única rica en omega-3 EPA y DHA: pescado azul, pescado blanco, cefalópodos, crustáceos, ….
Los pescados blancos presentan la ventaja de que son bajos en grasa y aportan importantes cantidades de omega-3. Sólo 100 g de merluza aportan más del 100% de las necesidades diarias de omega-3 EPA y DHA.
La leche materna también contiene DHA siendo para el bebé el alimento natural fuente de este omega-3.
Para reducir el consumo calórico del pescado empanado puedes cocinarlo al horno y de este modo evitarás el proceso de fritura y por lo tanto las calorías que te aporta el aceite.
Ten en cuenta que en la elaboración de muchos productos empanados Pescanova realiza una prefritura muy suave que minimiza la absorción de aceite consiguiendo de este modo alimentos preparados más ligeros en grasa.
Pescanova para facilidad del consumidor en estos productos da la información nutricional no solo para el producto crudo, si no también para el producto frito o al horno (siguiendo la receta del envase), consulta las tablas nutricionales en la parte posterior del envase
Como ejemplo, 3 varitas de merluza cocinadas al horno sólo te aportan 3,3 g de grasa y 160 kcal por lo que puedes incluirlas sin ningún problema en tu dieta semanal que recuerda ha de ser variada y equilibrada.
