Adquirir unos buenos hábitos alimentarios es un excelente instrumento para promover la salud y prevenir las enfermedades. Por tanto, alimentarse mejor es ganar salud.


Porque no existe un alimento que contenga todos los nutrientes necesarios para nuestro organismo. Así, cada alimento contribuye a nuestra nutrición de una manera especial y cada nutriente tiene funciones específicas en nuestro organismo. Para gozar de buena salud, nuestro organismo necesita de todos ellos en cantidad adecuada.


La presencia de estos omega-3 en los pescados se debe a una necesidad biológica porque son grasas que permanecen líquidas a bajas temperaturas, necesarias por tanto para la subsistencia del animal a la temperatura del medio acuático en que vive. De hecho los pescados de aguas frías, como la merluza, son cualitativamente más ricas en ácidos grasos omega-3 que otros pescados de aguas más cálidas.
Según el Instituto Nacional de Estadística la principal causa de muerte en España son las enfermedades cardiovasculares, responsables del 31,7% del total de defunciones.
¡Comer pescado nunca había sido tan fácil!


Es especialmente importante consumir grasa en su justa medida ya que, debido a su riqueza energética, un exceso alimentario de la misma, sea del tipo que sea, puede conducir a la obesidad.

Los ácidos grasos son los componentes mayoritarios de los triglicéridos, que es la grasa principal en los alimentos. Un triglicérido puede estar formado por un máximo de 3 ácidos grasos y estos pueden ser:
Ácidos grasos saturados.
Ácidos grasos insaturados. Estos pueden ser: Monoinsaturados y Poliinsaturados.
Cuando un alimento tiene un alto contenido en ácidos grasos saturados, se dice que es un alimento rico en grasas saturadas, y cuando predominan los ácidos grasos insaturados (mono y poliinsaturados), se dice que es un alimento rico en grasas insaturadas.
Los 3 tipos de ácidos grasos desempeñan funciones en el organismo por lo que es necesario aportarlos en la dieta. Lo que es fundamental es ingerirlos de forma equilibrada sin abusar del consumo de unos frente a otros que es lo que puede ocasionar alteraciones patológicas. La proporción media recomendada en la dieta es de aproximadamente 30% de saturados, 45% de monoinsaturados y 25% de poliinsaturados.Dado que la dieta occidental actual tiende a abusar del consumo de saturados se recomienda aumentar el consumo de alimentos que aporten monoinsaturados y poliinsaturados, entre ellos el pescado.

* Ácido alfa linolénico (ALA).

Los cardiosaludables omega 3 EPA y DHA se encuentran en las algas microscópicas y plancton de los mares. A través de la cadena alimentaria, el consumidor obtiene los omega 3 gracias al consumo de pescado y marisco.
RECUERDA QUE: Para tener una buena salud cardiovascular es necesario mantener un estilo de vida saludable, practicar ejercicio físico, una dieta variada y equilibrada que incluya ácidos grasos omega 3, por lo que es recomendable consumir pescado por los menos 3 o 4 veces por semana.
