Según concluye el estudio clínico realizado por el Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn), en colaboración con la compañía de alimentación Pescanova y con el Instituto de Estudios Marinos para la Nutrición y el Bienestar (INESMA), el consumo habitual de merluza de Namibia congelada produce una disminución del perímetro de la cintura y de la presión arterial diastólica.
Los resultados presentados en este estudio son fruto de un trabajo multicéntrico realizado durante varios años diseñado y dirigido por Pescanova, promovido por INESMA y ejecutado por varios grupos científicos pertenecientes a distintos centros de investigación de la Universidad de Santiago de Compostela, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, la Fundación Biomédica del Complejo Hospitalario Universitario de Vigo y el CIBERobn.
En todas las etapas del estudio se utilizó merluza de Namibia (Merluccius capensis y Merluccius paradoxus) congelada, elaborada y comercializada por el grupo Pescanova



