En España somos profesionales de la envidia. Y en verano la sufrimos más.

Sufrimos la envidia del amigo que está en Cancún, del primo que da la vuelta al mundo o incluso de los que llenan las playas del Mediterráneo.

Mira si seremos profesionales de la envidia que no tenemos una palabra para definir el no sentirla.

Pues ahora ya la tenemos. Presentamos la desenvidia.

La desenvidia de las siestecitas de verano, de tomar el sol desde el balcón, de comer un pulpito en la terraza…

La desenvidia que llega cuando en lugar de sentir envidia, sientes todo el verano.

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Aquí tienes la desenvidia en forma de campaña.

¡Dale al play y empieza a vivir todo el verano!