Ahorrar como nuestras abuelas

En la cocina tradicional está la base del ahorro, como lo hacían nuestras abuelas que cocinaban varios platos a partir de uno. Por ejemplo, cuando hacían legumbres y les sobraban se reutilizaban al día siguiente con imaginación. 

Ahí va el truco:
Que os sobran garbanzos…, pues al día siguiente podéis degustar un delicioso revuelto, incorporando unos espárragos y unas colas de gámbas o langostinos, todo rehogado con una pizca de aceite de oliva en una sartén.
Que os sobra ternera, pollo, cocido, bacalao, gambas, ect, podéis hacer croquetas con una deliciosa bechamel.