Aprovecha todo el pan que te sobra

En una bolsa de tela ve metiendo todo el pan que te sobra, incluso la miga que quitamos a veces cuando comemos pan. Te servirá para multitud de platos, como por ejemplo:
Migas, sopa de ajo, mojado en leche para los rellenos o hacer que la carne picada, de las albondigas o filetes rusos, esté más jugosa, etc. Y si después de todo esto aún te sobra pan y se te pone muy duro, utilízalo para fabricar tu propio pan rallado.