Aprovechar la piel de:

Cuando preparamos un guiso con puerros, zanahorias o calabacín, normalmente tiramos las pieles; pero podemos aprovecharlas para ahorrar.

Primero las lavamos bien lavaditas y después las cocemos para utilizar el caldo en hacer un fondo de pescado o de carne. Así además de ahorrar mejoramos el sabor de otros platos.