Vamos a ahorrar cocinando

Una primera solución es congelar la cantidad que haya sobrado. La ponemos en el recipiente adecuado y al congelador. A la semana siguiente, a la mesa, seguro que nadie se acuerda de que lo comió la semana anterior.

Otra solución es cocinar otro plato con lo que haya sobrado:
– Que nos quedan unos restos de carne en salsa, pues rellenamos unas berenjenas o unos calabacines. Otro día podemos rellenar unas patatas e incluso unos pimientos.
– Si lo que tenemos son unos filetes de pollo empanados, los cortaremos en tiras e incorporamos a una ensalada (este es el ingrediente principal de la ensalada denomidada César)
– Que nos ha sobrado pescado, unos filetes de merluza por ejemplo, pues los cocinamos con unas patatas y listo, ya tenemos un primer plato consistente. Si el pescado está cocinado con tomate, ¿por qué no haces unas empanadillas?.
– Con los garbanzos del cocido; haced una ropa vieja, sí, sí un poco de tomate frito, cebolla, restos de carne y a la sartén. Y con las sobras de la carne del cocido, podéis preparar unas croquetas deliciosas. 
– Y, por último, hablaremos de postres. Al final de la semana o, incluso antes, revisad vuestro frutero, y con aquellas piezas de fruta que se están estropeando preparar una suculenta macedonia.