La pirámide alimenticia

La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) ha publicado hace menos de dos años una nueva pirámide alimenticia. Conscientes de los nuevos estilos de vida, la nueva pirámide está centrada en hábitos de vida saludables adaptados a estos últimos tiempos.

Esta pirámide se rige por tres principios: la variedad alimenticia, la moderación en el consumo y el equilibrio entre los diferentes alimentos. Sobre todo destaca porque propone unos hábitos alimenticios que sean responsables con las prácticas de la agricultura, la pesca y la ganadería. Intentando que primen los productos de temporada a la hora de consumir y sobre todo, que se piense en la proximidad de la materia prima, con el fin de no sobreexplotar los recursos naturales por caprichos relacionados con el consumo de ciertas partes del mundo.

Dicho esto, comencemos a desglosarla. Lo primero que debemos tener en cuenta para encontrar el equilibrio en una dieta saludable es el obligado consumo de agua. Se recomienda que las mujeres consuman unos 2 litros al día y los hombres, 2,5, litros. La hidratación es una de las grandes preocupaciones de los nutricionistas. Estamos acostumbrados a beber más bebidas gaseosas, zumos o cualquier otro líquido, antes que agua.

La actividad física, recomendaba hasta la saciedad en los últimos años. A día de hoy,  deberíamos caminar como mínimo una hora, unos 10.000 pasos si tenéis una app para el móvil. Aunque no nos demos cuenta, hemos perdido tiempo al aire libre, dedicándoselo a nuestros ordenadores, teléfonos y tablets…

Los hidratos de carbono, claves para una dieta y a menudo, descartados de multitud de dietas acusados de ser los causantes del aumento de peso, siguen manteniéndose en la primera línea de la pirámide. Es necesario consumirlos a diario, sin excederse por supuesto, y si las pastas, pueden proceder de grano entero, mejor.

Los nuevos elementos que se han introducido y que eran de esperar en estos años, son los suplementos nutricionales. Cada vez hay más personas que abandonan el consumo de carnes, pescados y algunas hortalizas como compromiso con los recursos naturales, los animales, el medio ambiente… Los suplementos alimenticios como las vitaminas, el calcio o el Omega-3 ya están presentes en la pirámide de los alimentos.

A parte de estas pocas novedades, lo demás se mantiene como antaño. Las carnes rojas, los fiambres, las grasas y los dulces, deben consumirse de manera ocasional, nunca constituyendo una rutina semanal. Los elementos que están en la cúspide de la pirámide son aquellos menos deseables, chucherías y dulces sobre todo, aquellos que no son saludables para una dieta equilibrada. Las frutas, las verduras y la hortalizas se recomiendan casi todos los días de la semana. El pescado, los huevos, las aves y los frutos secos se deben ir alternando durante la semana, al igual que los lácteos. Los cereales siguen siendo la base de una alimentación equilibrada, aunque son muchos los nutricionistas que creen que la base de la pirámide debería estar íntegramente constituida por las frutas y las verduras.

El consumo de bebidas fermentadas entre las que estaría el alcohol, se deben consumir de manera moderada en el caso de los adultos y siendo conscientes de los efectos negativos que causan en nuestro organismo.